De Albacete a Santiago

De ruta por España

×

El Pasaje de Lodares, en Albacete

Y para empezar vamos a centrarnos en el punto de inicio de nuestro destino, y no saldremos de la ciudad de Albacete. Bueno, seguramente la provincia en general tiene muchos encantos, y ya los iremos descubriendo poco a poco, pero hoy ni siquiera vamos a salir de la capital (o sea, que ni siquiera necesitaremos el coche; todo lo más, un taxi o un autobús, jeje). Y si te gustan los lugares comerciales, ir de compras y encontrar toda clase de objetos y chucherías, seguro que estarás encantad@.

En pleno centro de la ciudad de Albacete, puedes encontrar el Pasaje de Lodares. ¿Qué tiene este lugar de especial? Para empezar, una importante carga histórica, pues ya cuenta con un siglo de existencia; además, es uno de los tres únicos edificios que hay en España con estas características. Y es que estamos hablando de una galería comercial que dio a la ciudad gran renombre, y que en el siglo pasado fue un importante lugar de comercio que atraía a miles de visitantes a Albacete. Aún no ha perdido su importancia como centro comercial, aunque ya no luce tanto como antes; pero no por eso ha perdido su importancia en otros aspectos.

Arquitectónicamente, el Pasaje de Lodares es toda una joya. De estilo modernista, fue encargada al arquitecto Buenaventura Ferrando Castells en 1925 por Gabriel Lodares. Toda la galería está construida sobre columnas renacentistas, coronadas con adornos de estilo modernista. Las fachadas exteriores muestran balcones enrejados, y una de sus características es que estas fachadas son asimétricas y desiguales, ya que hubo que modificar el diseño por problemas de urbanismo; las fachadas interiores están decoradas con querubines y con cabezas de estatuas que representan al dios del comercio romano, Mercurio. El diseño del pasaje juega con la luz del sol a diferentes horas del día, haciendo que tenga distintos efectos conforme el astro va haciendo su recorrido por la ciudad, convirtiendo el lugar en todo un crisol de colores y luminosidad.

No te pierdas el recorrido por este centro comercial de primeros del siglo XX; te transportará al pasado mientras haces algo tan moderno como irte de rebajas en pleno siglo XXI.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *